“Los Quiloazas eran una parcialidad del grupo chaná-timbú, indios canoeros cuyo hábitat tenía epicentro en nuestra laguna; y por supuesto navegaban todos los cursos de agua de este subsistema del Paraná: los Saladillos, el Colastiné, su tramo superior, que creo que se llama San Antonio, y, más al norte, el río San Javier, cuyo nombre anterior, según consta en el acta de fundación de la ciudad en 1573, era río de los Quiloazas”, cuenta Gustavo Vittori, autor de numerosos artículos sobre la historia de la ciudad y del libro “Santa Fe en Clave” (Ed. UNL, 1997).