El "sharenting" -un anglicismo que proviene de share (compartir) y parenting (paternidad)- consiste en documentar los “momentos” de los hijos en Facebook, Instagram y otras redes sociales. Se ha convertido en una práctica tan habitual que el diccionario británico Collins lo incluyó en sus páginas en 2016. Y aunque pueda resultar familiar y simpático, es una práctica que puede traer consecuencias negativas.































