El uso del tapabocas o barbijo ayuda a limitar la propagación de COVID-19 al reducir las gotas respiratorias que se lanzan al aire cuando respiramos, hablamos, reímos, estornudamos o tosemos. A esta altura de la pandemia nadie duda de su utilidad y necesidad, pero también identificamos algunas dificultades de incluirlo en nuestra rutina, como la sensación de falta de aire.




































