“Mientras viva el arte, nunca tendré que aceptar que el hombre está muerto”. El autor de esta frase, Giorgio Vasari, fue una de las figuras más influyentes del Renacimiento italiano, un período cultural y artístico que implicó un resurgimiento del interés por el conocimiento clásico, la ciencia y las artes. No tanto por sus facetas de pintor y arquitecto (trabajos en los cuáles se desarrolló, no obstante, con absoluta brillantez) sino por sus contribuciones como historiador de arte. Disciplina en la cual fue uno de los pioneros.



































