El bloguero y cocinero estadounidense Ethan Chlebowski decidió experimentar con distintos tipos de cortes para averiguar con cuál de ellos se obtenían mejores resultados a la hora de cocinar y, por supuesto, se lloraba menos. El problema más común a la hora de rebanar este vegetal indispensable en casi cualquier receta es su fuerte olor, además del llamado factor lacrimatorio (FL), que activa las defensas de la cebolla y desata una reacción química, en la que está involucrada una proteína llamada alinasa y es la responsable de la irritación ocular.































