Gallardo le dio la responsabilidad al colombiano Carrascal, que venía de una gran actuación frente a Argentinos Juniors, y en caso de haber sido necesario un quinto penal, el designado era Matías Suárez, justamente el que lo había errado la semana pasada en el Monumental cuando el partido de ida se extinguía. La mano del técnico volvió a ser clave para que River continúe el camino de la defensa del título y también sume dólares a sus famélicas arcas, tanto que la dirigencia no puede darle el gusto al técnico de contratar al único refuerzo que pidió: el defensor chileno ex San Lorenzo, Paulo Díaz.