Los fiscales de San Isidro acusaron a los médicos Leopoldo Luque y Agustina Cosachov, así como a los demás imputados citados a indagatoria por la muerte de Diego Maradona, que "habiéndose representado el resultado fatal ante el grave cuadro de salud que evidenciaba la víctima y que era perfectamente conocido al menos por todos los profesionales de la salud antes nombrados ejecutaron acciones contrarias al arte de la salud y omitieron realizar los actos específicos que cada uno debía desarrollar en torno a su función, agravando el cuadro de salud".

































