Christian Eriksen continúa realizándose estudios para determinar su estado de salud tras el paro cardíaco sufrido en la Eurocopa el pasado 12 de junio. Tras el trágico episodio, el mediocampista fue intervenido quirúrgicamente para colocarse un desfibrilador automático. Sin embargo, este dispositivo le impediría seguir jugando en el Inter, donde tiene contrato hasta 2022.
































