Quedará en la historia por muchas cosas lindas (los dos clasificados a octavos en sus respectivas copas de Conmebol), por algunas cuestiones neutras (será el primer derby con el famoso VAR) y por un detalle alarmante: el despliegue de la fuerzas de seguridad es algo impropio, desubicado y obsceno para los tiempos que vivimos como sociedad. El sólo hecho de pensar que el operativo afectará 1.000 efectivos en total para un estadio que, con toda la furia, estará en 35.000 espectadores.



































