Se habla siempre, en el deporte, que "las rachas están para romperse" y que "las marcas están para batirse". Y, de paso, que nunca hay mal que dure tantos años. Las frías estadísticas del clásico de Santa Fe, después de otro empate (esta vez 0 a 0 en el Cementerio de Elefantes), indican algunas seguidillas que están cerca de estirarse hasta la palabra "récord":


































