En el inicio del ciclo del nuevo entrenador Mariano Soso, Newell’s rescató un punto de una cancha siempre complicada como la de Atlético Tucumán y en un contexto muy complejo. No da para descorchar, pero al menos es para esbozar una sonrisa de alivio pensando en el futuro, que es lo que realmente importa. Eso sí; como es lógico y natural, el equipo volvió a mostrar casi todas las falencias que arrastra de una temporada muy mala en cuanto a resultados y a funcionamiento. En ese sentido, al flamante cuerpo técnico le queda mucho por trabajar si pretende borrar la imagen de este olvidable 2024 e ir por un 2025 cuanto menos competitivo.



































