Gran parte de la Argentina se paralizó por un evento deportivo el 6 de junio de 2004, pero esta vez no fue por el fútbol. Lo que convocó al público nacional fue la final de Roland Garros donde por primera (y única) vez en la historia los protagonistas de una definición de Grand Slam eran argentinos. Gastón Gaudio y Guillermo Coria, de reconocida rivalidad, se enfrentaron por quedar en la historia del tenis.



































