"Todo se fue reforzando con un ágil ida y vuelta propuesto desde la mesa cabecera en donde se destacaban las figuras de Gerardo Zanoni y Darío Pignatta. Ellos alternaban apostillas y comentarios con videos de saludos e historias que, provenientes de distintos puntos del mundo, se iban proyectando en una pantalla. Más de uno se sorprendió con las evocaciones arribadas desde Madrid, Florida y tantos otros países a los cuales ha llegado la figura y renombre de Robledo", comenta Ariel Balderrama, responsable de la narrativa, edición y compaginación final de la obra.