Una de las principales fortalezas de Novak Djokovic, el actual N° 1 de mundo y uno de los mejores tenistas de la historia, es su estado físico y resistencia. El reciente campeón de Wimbledon posee una elasticidad anormal que le permite llegar a pelotas que parecen imposibles de alcanzar. En parte, esa capacidad es responsabilidad de un santafesino: se trata de Ulises Badio, el fisoterapeuta de la estrella serbia.
































