"Más allá del severo problema introducido por la sequía, la dificultad de la Argentina para recuperar reservas externas tiene que ver con las políticas macro. Al persistir en el déficit fiscal, con predominio del gasto y falta de ahorro, se empuja a un déficit cada vez más pronunciado en la cuenta corriente del balance de pagos siendo que, ante el nulo ingreso de capitales, la única forma de aumentar reservas es lograr superávit en esa variable. De hecho, la cuenta corriente del Balance de Pagos pasó de un superávit de 1,4 % del PIB en 2021 a un déficit de 0,6 puntos en 2022 y apunta a un rojo cercano a los 2 puntos del PIB en 2023"