Mientras el presidente Alberto Fernández confirma una y otra vez que no habrá cambios en el sistema jubilatorio argentino, las estadísticas demuestran que en los últimos cuatro años -incluido el mes de febrero de 2022- la inflación promedio anual fue del 45,5% y produjo un daño que se agrava con la reforma jubilatoria del 2020, cuando el jefe de Estado afirmó que el sector estaba “recuperando derechos”.




































