El 33 % de los hogares de la ciudad de Santa Fe padecen “pobreza energética”, es decir que destinan más del 10 % de sus ingresos a costear los consumos de gas y electricidad. Y de los hogares pobres energéticamente, el 74 % paga tarifa residencial mientras que solo 23 % paga tarifa social en el caso de la EPE y hay 3 % de conexión informal.




































