Tras la polémica licitación para la compra de diez mil penes de madera pulida con el fin de promover la Educación Sexual Integral (ESI), el mayor oferente de los productos se bajó de la misma debido a que consideró que "hay muchas posibilidades de que el negocio salga mal" por la alta inflación y la fecha de las elecciones, que generan incertidumbre en la actividad comercial.































