El informe sostiene que una eventual cuasimoneda riojana (en el pasado emitió el bono "Bocade") "habría consecuencias significativas" y enumera: "a) en primer lugar, como los agentes económicos buscarán desprenderse antes de esos papeles que de otras monedas, la velocidad de circulación aumentará, potenciando el descuento impuesto por el mercado al valor de eso bonos; b) consecuencia de los dos factores descriptos, la población local sufrirá un golpe inflacionario adicional al impuesto por la propia dinámica devaluatoria del peso; c) pero, además, las empresas instaladas en la provincia verán encarecerse los impuestos nacionales en términos de la cuasimoneda (que será la moneda predominante en la que cobrarán por la venta de sus bienes y servicios), porque para pagar (los impuestos nacionales) deberán cambiar bonos locales por debajo de la par; d) puede ser que esas empresas incurran en atrasos en el pago de esos impuestos nacionales pero, dada la ponderación de La Rioja en el PIB total, ese efecto será marginal sobre el fisco nacional; e) el impacto mayor en este plano se dará sobre la rentabilidad de las empresas instaladas, debilitando aún más los incentivos a la creación de empleos privados en la provincia".