Los dos ex seminaristas que, en febrero de 2003, denunciaron penalmente al entonces arzobispo Edgardo Storni por abuso sexual, reclaman una indemnización de seis millones de pesos a través de la demanda civil. Mientras la causa penal que involucra a Storni fue elevada a juicio, los ex seminaristas Rubén Descalzo y Marcelo Sanvido avanzan con demandas civiles no sólo contra el ex arzobispo, sino también contra el Arzobispado local y el sacerdote Jorge Sarsotti. Descalzo reclama una indemnización de cinco millones de pesos, en tanto que Sanvido pretende cobrar un millón de pesos. En este contexto, el abogado Mario Colussi, quien representa a Descalzo y Sanvido, incorporó a la demanda civil -en manos del Juzgado Civil y Comercial N° 3 a cargo del Dr. César Cantero- los hechos que en su momento fueron denunciados en sede penal y que tienen vinculación con situaciones de contenido sexual producidas a principios de la década de los noventa. En la ampliación se hace referencia a los casos detectados por la denominada ``Investigación Arancibia'', ordenada por la Santa Sede. También se mencionan las denuncias efectuadas por el padre José Guntern. Descalzo y Sanvido consideran que ``se debe comprender no sólo el daño extrapatrimonial sufrido y comprensible de la pérdida de vocación y de fe, daño moral, psicológico y daño a la vida en relación, sino también debe tenerse en cuenta el beneficio político institucional obtenido por la Iglesia santafesina con el ocultamiento intencional de los hechos''. Colussi explicó que también se acciona contra Sarsotti, ``porque era el asesor espiritual de los seminaristas cuando éstos se encontraban en la casa de retiros que el Arzobispado local tiene en la localidad de Calamuchita'', provincia de Córdoba.































