Hace tres años, la droga rompió la sombra apacible en las calles de La Guardia. “Dentro de todo, demoró en llegar, pero llegó con todo”. Lo cuenta Virginia Zulián, directora de la Escuela Nº 941 Juan Apóstol Martínez. En esta escuela de muros anchos y techos bajos, las maestras se enfrentan cara a cara con realidades acuciantes: “Hay nenes que los lunes vienen dados vuelta” cuenta una docente sin dejar su nombre. La directora también se lamenta: “Los chicos, cuando no están en la escuela están en la calle. No hay un lugar donde reunirse a compartir”.


































