Anoche en el Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral se estrenó el documental "El hombre Nuevo", sobre la vida del Padre Osvaldo Catena, un símbolo del barrio Villa del Parque, de nuestra ciudad.
Se rata de un trabajo producido por el grupo Matecosido, en base a la investigación de Fabián Alarcón, Marcelo Allende y Pablo Testoni, con guión y dirección de Pablo Testoni, cámara y edición de Marcelo Allende, y artística de Diego Lenarduzzi y Fabio González.
En esta entrega, El Litoral.com difunde un fragmento del documental (adelanto III) que fue volcado por la productora a Youtube, para que pueda ser visto en cualquier parte del mundo.
Un poco de historia
El padre Osvaldo Catena nació en Mariano Saavedra (provincia de Santa Fe) el 13 de abril de 1920.
Egresado en 1943 del Seminario de Guadalupe, pronto se destacó, no solamente como sacerdote y hombre de fe comprometido con su pueblo, sino también como músico.
Perito en liturgia, participó como asesor en esa área del Concilio Vaticano II y dedicó gran parte de sus energías a producir una renovación de las formas del culto, tratando de integrar la liturgia a la vida. Lo hizo, sobre todo, a través del canto. Algunos hitos fundamentales en ese camino fueron:
- la organización de la Escuela de Música Sagrada de Santa Fe.
- La fundación del coro Los Cantores de Cristo Obrero de Santa Fe.
- La organización del grupo de música litúrgica Pueblo de Dios (a nivel nacional) que, aún después de veinte años de su muerte, sigue creando y difundiendo la obra del Padre Catena.
- Asesoró al músico Ariel Ramírez en la elaboración de la Misa Criolla y en la Misa por la Paz y la Justicia; si bien su trabajo no figura oficialmente en estas obras, fue reconocido públicamente por Ramírez en más de una ocasión.
- Autor de varios cancioneros litúrgicos (Gloria al Señor, Cien Salmos para cantar, entre otros), recopilación de su fructífera labor como compositor original y compilador de música y poetas populares o cultos.
- Comprometido con el hombre mismo, integró el Instituto de Música de la Universidad Nacional del Litoral y participó en su renovación.
El 4 de octubre de 1974 debió dejar Santa Fe amenazado de muerte por las tres A (AAA).
Murió en Benito Juárez (diócesis Azul), el 29 de noviembre de 1986, a los 66 años, luego de una vida fecunda en sus ideales y en sus logros.
A veinte años de su muerte, su figura sigue siendo para nosotros un ejemplo a seguir
Lo publicado en O sea: la voz de los realizadores
Es el pueblo de Santa Fe el que cuenta la Historia. Realizamos más de 40 reportajes en forma de testimonios a cámara en donde cada uno desde su mirada cercana y comprometida relata los hechos que compartió con el cura y la época.
Tuvimos una gran carencia, ya que no contamos con material fílmico ni audiovisual de Catena. Por ello necesitamos recrear reportajes, declaraciones y participaciones de Osvaldo en diversos momentos de su vida.
La de Catena no era justamente una personalidad mediática o de presencia pública, sino por el contrario, fue una vida destacada por la capacidad de movilizar y concientizar desde el encuentro y desde la relación personal y comunitaria.
El Coro de Cristo Obrero en sus populares discos fue desgranando las pericias del pueblo trabajador y militante de Villa del Parque.
El periódico La Voz de Villa del Parque fue quizás el único rastro comunicacional de la vida, lucha y cotidianeidad del barrio; por lo cual abordamos un viaje a través mimeógrafo, un recorrido por una de las formas de comunicación más genuinas. Desde allí contamos el antes, durante y después de la presencia de Osvaldo en Villa del Parque.
Es un relato mixto entre la documentación del diario La voz de villa del Parque y los archivos de época; y la ficción que completó los vacíos de la historia.
El Hombre Nuevo: Padre Osvaldo Catena
Quienes desearon y construyeron otra historia en nuestro país siempre han creado nuevas imágenes. Convencidos de la necesidad de las transformaciones, buscaron expresarlas desde lo simbólico: lo que se hace, se representa.
Los 60 y 70 significaron aires de justicia y liberación. Su búsqueda fue incesante, y toda una generación vivió el debate de esa construcción. La Iglesia no solo la atravesó sino que fue, en no pocos lugares, lanza en la reflexión y la acción. Sus formas fueron tan diversas, como discutibles, y la historia las juzgará.
Figuras nacidas del evangelio como Angelelli, Romero, Cámara, Cardenal, Casaldáliga, Mugica, Torres, y otros tantos como Catena soñaron despiertos una América Latina distinta, con un pueblo feliz y protagonista. Y detrás de un Cristo Obrero crearon una de las figuras más honestas y perdurables en el imaginario cristiano revolucionario: El Hombre Nuevo.
Y nuestro querido y entrañable Catena fue ese proyecto…“El Hombre Nuevo, que te debo mi país” como dice la canción del chamamecero Padre Zini.
Transitar la vida del Padre Osvaldo en su período santafesino es recobrar el debate y el conflicto histórico que la Iglesia Católica tuvo hacia adentro y hacia fuera de sus muros.






























