El edificio de Salvador del Carril y Belgrano sumará, además de los dispositivos permanentes que funcionan los fines de semana, nuevas actividades para la feria.
Quienes se acerquen podrán disfrutar de la playa, la plaza, el enhebrador, los rings de lectura y escritura, el bosque blanco y el bar de todas las escuchas, todos con propuestas adaptadas al eje de la feria: los libros y las lecturas.
A partir de un convenio con Correo Argentino, todas las postales que se escriban en La Redonda serán enviadas a cualquier destino del país en forma gratuita.
Además, habrá pizarrones gigantes para escribir las grandes frases, las célebres, las que recordamos a través del tiempo y que tuvieron su origen en alguna lectura.
En el bar se podrán escribir las servilletas, en el ring de escritura las postales o reclamos de amor, en los pizarrones los recuerdos de tinta y en cada rincón de La Redonda, habrá papeles y papelitos para seguir escribiendo.
El subte-tren
Durante la feria, una especie de subte con su circuito de vías, líneas y estaciones permitirá recorrer todos los espacios siguiendo una hoja de ruta, eligiendo las posibles combinaciones, las diferentes paradas, modificando el recorrido y volviendo a empezar.
Al llegar a la Feria, cada visitante recibirá un plano y podrá elegir entre la Línea de los Personajes, la Línea de la Historia, la Línea de las Imágenes y la Línea del Libro. En el inicio del recorrido se entregará un periódico donde se deberán responder preguntas vinculadas a las diferentes Líneas, y a medida que se avance en las estaciones, se irá completando esta especie de bitácora.
Pero no es indispensable completar el diario de viaje en una sola visita a la Feria. El pasajero del tren-subte puede interrumpir su periplo cuantas veces desee y volver a sumarse tantas otras. Al final de todo el recorrido, con todas las estaciones visitadas, habrá premio.































