Elegir qué estudiar después de terminar la secundaria suele ser una de las primeras grandes decisiones de la vida. Las opciones son muchas, la información está al alcance de un celular y la inteligencia artificial puede responder en segundos qué carreras parecen tener más futuro. Pero, según la psicóloga, docente y autora Romina Halbwirth, tener información no necesariamente significa estar preparado para elegir.
































