El ingreso a la universidad no termina cuando un estudiante completa el formulario de inscripción. Entre esa decisión y la posibilidad de sostener una trayectoria universitaria aparecen distintos momentos de riesgo, dificultades para adaptarse a nuevas reglas, problemas para organizar los tiempos y también una creciente distancia entre las materias que se cursan y las que efectivamente se logran aprobar.
































