Junto a los percheros con nombres de varones en las salitas del Nivel Inicial, pronto aparecerán las Marías, Julias y Emilias. Es que el Colegio de la Inmaculada Concepción, una institución histórica de la ciudad de Santa Fe erigida por los jesuitas allá por el 1610, tomó la decisión de incorporar mujeres a sus aulas, tradicionalmente formadoras de varones.



































