El sueño de la escuela propia nació de la mano de los reclamos de los propios directivos, docentes, padres y alumnos. Las precarias condiciones habitacionales fueron alimento de ese deseo durante una extensa cantidad de años. Pero, en 2008, nació la ilusión con la expropiación de un terreno que perteneciera al sindicato Luz y Fuerza de Santa Fe, en el que años atrás el club social y deportivo Aguas y Energías fuera también un refugio para chicos y chicas de la zona noroeste de la ciudad.































