-Básicamente, en las últimas décadas en la Argentina se puso un énfasis muy fuerte en el trabajo con los textos, que claramente celebramos porque la apertura de la escuela a los textos literarios o no literarios es un valor. Pero esto se hizo en detrimento de la enseñanza del sistema de escritura. Hubo un supuesto de que con el trabajo con los textos, los chicos solos iban a poder inferir el conocimiento de las letras, a inferir cómo se lee, cómo se escribe. Y la verdad es que esto puede ser cierto en algunos sectores privilegiados, donde los niños crecen en hogares altamente alfabetizados, con muchos libros. Pero para un enorme porcentaje de los chicos, si no hay una enseñanza sistemática de la escritura, la realidad es que no aprenden o les cuesta mucho aprender o tardan más. Por eso, el plan Raíz tiene lo que llamamos un "enfoque equilibrado", que atiende tanto al trabajo con textos, como con palabras, letras, sonidos.