Su tarea es transversal, relacionada con directivos, docentes, estudiantes y las familias. El rol del preceptor estuvo asociado históricamente con tareas administrativas, como tomar asistencia, registrar notas, ocupar alguna hora libre o "hacer cumplir las reglas", señalando las faltas en las normas de higiene y conducta. Pero en la escuela secundaria actual, su trabajo apunta también al abordaje pedagógico, acompañando a los jóvenes durante su trayectoria escolar, desde primer año hasta el egreso, registrando y conteniendo lo que pasa adentro del aula y fuera de ella.



































