“Candelaria Rivero despliega un conjunto de afectos en imágenes que se suceden: la profundidad del agua y del cielo en el ahondamiento reflexivo, un instante de excepción en la vida cotidiana -en el simple gesto de pelar una cebolla o en la contemplación de un paisaje- que convoca a un rostro amado y perturba la continuidad del tiempo, aquello contenido íntimamente y que fuga a través de la palabra para hacerse carne en el ritmo y la cadencia de estos poemas. Hay un temor al olvido, a ese lugar oscuro que reclama algo de claridad y hace mecha en la metáfora que titula este libro: cuando olvido / de dónde vengo/me busco en imágenes. Modos de capturar los destellos de la experiencia sensible para hacer con ellos otra cosa, modos de revelarse que devienen en voz poética y dan aliento a la aventura de vivir intensamente. El rollo del film es la vida y la poesía es un gatillo, un espacio -un rectángulo, un libro- para que entre la claridad y nos invite al juego vital de la rememoración. En este libro hay un camino y no es lineal: principios y finales se solapan y se exponen para que la lectura sea, en sí misma, el placer de un movimiento”.