En 1968, una película cuyo argumento parecía disparatado, se convirtió en un suceso: “El planeta de los simios”. Con Charlton Heston (que venía de interpretar en los años anteriores a Ben Hur y a Moisés en ese resurgir del gigantismo que vivió Hollywood en los 50’) como protagonista, describe la llegada de unos astronautas a un mundo extraño. En el cual, en una especie de inversión de las teorías darwinianas, el hombre ha vuelto a un estadío primitivo, mientras el simio ha evolucionado hasta convertirse en la especie dominante.




































