El Litoral
La diva internacional de la ópera murió este sábado tras una brillante carrera de más de medio siglo.

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"Ha muerto esta noche en el hospital de Sant Pau", dijo a AFP una fuente de este centro médico de Barcelona, donde se encontraba ingresada desde mitad de septiembre.
La soprano, que en los últimos tiempos sufrió un ictus y una conmoción cerebral, estaba retirada desde hacía algunos años.
Según medios locales, su ingreso en el hospital Sant Pau se debió a problemas de vesícula.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, fue uno de los primeros en reaccionar al fallecimiento de la diva, madre de la también cantante de ópera Montserrat Martí.
"Triste noticia. Muere una gran embajadora de nuestro país, una soprano de la ópera reconocida internacionalmente. Montserrat Caballé, su voz y su dulzura, permanecerá siempre con nosotros", escribió en su cuenta de Twitter.
La Casa Real española se sumó a las condolencias, también en Twitter. "Era la Caballé, la gran señora de la ópera, leyenda de la cultura universal, la mejor entre los mejores y capaz de descubrir nuevos espacios de creación con los más grandes. Su personalidad y su inigualable voz nos acompañarán siempre.
Sentimos mucho su pérdida".
Su historia
La mirada nostálgica de Caballé al pasado no sorprende tras una vida de novela. Los padres de la niña nacida en 1933 en Barcelona perdieron todo en la Guerra Civil (1936-1939). "Pasamos hambre", recordaba la soprano.
Pronto tuvo que dejar la escuela para ayudar a llevar comida a casa. Pero su talento era ya reconocible y encontró tiempo para para ir al conservatorio con la ayuda de mecenas y ofrecer sus primeras actuaciones.
A mediados de los 50, los problemas económicos hicieron que la familia emigrara a Suiza en busca de trabajo, y fue en Basilea donde Caballé debutó oficialmente en 1956. Pronto pasó a actuar en Alemania y a sumar admiradores gracias a varias grabaciones.
El salto definitivo a la fama tuvo lugar en 1965, cuando brilló como parte del segundo elenco en el rol protagónico en "Lucrezia Borgia", de Donizetti, en el Carnegie Hall de Nueva York. El impacto fue tal que la ópera Metropolitan la contrató de inmediato.
Un segundo hito llegó en 1992: su interpretación de la canción "Barcelona" escrita especialmente para ella para los Juegos Olímpicos de ese año en la ciudad la convirtió en un personaje popular más allá del universo operístico.
En esa actuación cantó con Freddie Mercury, ídolo del grupo de rock Queen. "En la entrada de la ópera de Viena esperaban jóvenes que querían un autógrafo y decían: ¡Usted es la mujer que actuó con Freddie Mercury!", recordaba con humor la cantante.
Caballé no escapó nunca a colaborar en otros géneros. Ya de joven actuó junto a Frank Sinatra y a lo largo de su carrera con figuras tan eclécticas como Vangelis, Barbra Streisand o el grupo español Mecano.
Con información de NA y dpa




