-En cuanto a las voces, con Rodrigo Perelsztein, el cantante del grupo, hace tiempo que teníamos ganas de hacer algo más coral. Yo ya en otros grupos que tengo de folklore y de pop trabajo de esa manera, con más ensambles corales. Entonces la idea fue aplicarlos un poco al tango, en este disco que era bien cancionero, aprovechamos que teníamos estos invitados y además agregamos voces mías. Viene también de una idea que en algún momento habíamos descubierto en el tango brasilero, que existió allá por los 40, los 50, en el que había como dos voces, no un coro, pero había dos voces siempre. Hace tiempo ya teníamos ganas de hacer algo así y como siempre fuimos un grupo abocado a la canción y a lo melódico, aprovechamos este disco para hacer algo en el que no se escuche solo un cantor o, si hay un invitado, que canten una parte cada uno y después armonicen, sino que, por ejemplo, por momentos haya tres o cuatro voces. Pensamos que podía llegar a enriquecer un poco el estilo y estamos muy contentos con el resultado.