Las personas mayores son las más vulnerables frente a la pandemia de coronavirus y así lo entendieron desde los estamentos públicos hasta los organismos privados cuando establecieron licencias laborales por 14 días para quienes superan los 60 años; precisamente en el inicio de una etapa vital en que los vínculos afectivos son tan necesarios. La pregunta es cómo compatibilizar los indiscutibles recaudos -que incluye el aislamiento social- con los imprescindibles nexos emocionales.


































