Un análisis de láminas delgadas de un hueso largo de un dinosaurio de la familia de los Titanosauria, a cargo de la profesora del Departamento de Geología y Recursos Naturales del Instituto de Geociencias (IG) de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp) Fresia Ricardi Branco, constató la presencia de microorganismos fosilizados, más precisamente de un tipo de parásito sanguíneo.

































