—No. Lo más al sur que navegué fue en Cabo de Hornos, entrando al Drake en la época de la Guerra de Malvinas, con el Crucero ARA “General Belgrano”. Fue cuando estábamos acá en Ushuaia y zarpamos raudamente para interceptar buques enemigos que, en teoría, venían navegando por el Pacífico, al sur de Cabo de Hornos. Esa información fue incorrecta, pero nosotros nos posicionamos en esa zona allá por el 24, 25 y 26 de abril de 1982. Pero con el barco hemos llegado hasta acá. Esta es una región muy fuerte, muy potente, el Mar Argentino es muy duro. Tuve la posibilidad de haber navegado diez veces el Beagle, así que tengo un “cachito” de experiencia. Pero el Drake es considerado uno de los pasajes más difíciles del mundo. Acá (en Ushuaia) estamos rodeados de barcos que van a arrancar el cruce a la Antártida; son todos barcos con banderas internacionales. Hay barcos de 25 metros, de 30. Nosotros somos un pequeño barco de 12 metros. Todos estos barcos van a cruzar el Drake en esta semana y el único de bandera argentina somos nosotros.