El pasado enero el padre del actual monarca de Bélgica reconoció que la artista, de 52 años, es su hija ante la multa de 5.000 euros que la justicia belga amenazó con imponerle en caso de no someterse a un test de ADN. En consecuencia, todo apunta que el Tribunal de Apelación de Bruselas determinará que Böel es su hija legal, aunque ahora sabemos que, llegado ese caso, ella no se conformará con cambiar su apellido por el de “Saxe-Cobourg”.



































