La situación de Áñez ha levantado una serie de protestas de distintas instituciones y personalidades internacionales y nacionales. La más llamativa ha sido la del secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien sugirió que los grandes casos judiciales de las gestiones de Evo Morales y Jeanine Áñez, inclusive los que se refieren a “crímenes de lesa humanidad”, sean atendidos por comisiones y cortes internacionales. En opinión de Almagro, la justicia boliviana, siempre dependiente del poder político, no es confiable para tratarlos. Luego de la fuerte reacción del Gobierno de Luis Arce a esta propuesta, el Secretario General de la OEA dijo que enviaría por su cuenta estos casos a la Corte Penal Internacional. Inmediatamente después, los colaboradores del presidente Arce han rechazado esta posibilidad como “ilegal” e “injerencista”.