Dirigidas por el gobierno y las iglesias cristianas, en su mayoría católicas, el objetivo declarado de las escuelas era asimilar a los niños indígenas. El gobierno del primer ministro liberal Justin Trudeau creó el nuevo feriado federal en junio. “Les insto a que hagan una pausa y reflexionen sobre la historia completa de Canadá”, dijo la gobernadora general Mary May Simon, la primera persona aborigen que se desempeñó como representante en Canadá de su jefa de estado, la reina Isabel. “Háganlo para honrar a los niños indígenas que vivieron o presenciaron crueles injusticias. Muchos salieron traumatizados, muchos todavía sufren dolor”, agregó en un comunicado.