El presidente chileno, Gabriel Boric, todavía no cumple dos meses en el cargo, pero su popularidad ha descendido bruscamente en la séptima semana de mandato. De acuerdo a la encuesta Cadem, que se realiza semana a semana, el rechazo a la forma en que el mandatario de izquierda conduce su Gobierno supera a la aprobación, con un 53% contra un 36%, respectivamente. Es una caída rápida y pronunciada que ha hecho a los medios de comunicación chilenos hablar del fin anticipado de la luna de miel que suelen tener los mandatarios en sus primeros meses en el poder.


































