Israel prometió que va a "golpear con fuerza al enemigo" y que Hezbolá "pagará un alto precio" por un ataque que dejó un saldo de 12 jóvenes y 30 heridos, en la zona anexada de los Altos del Golán. Así lo expresó el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, desde Majdal Shams, la localidad drusa donde un cohete impactó en un campo de fútbol. Momentos antes, su par de Relaciones Exteriores, Israel Katz, había atribuido el bombardeo al nombrado grupo terrorista libanés, al afirmar que "Hezbolá cruzó todas las líneas rojas, al disparar deliberadamente contra civiles".

































