Evo Morales abordó la noche del lunes el avión que lo trasladaba hacia México, país que le concedió asilo político y le ofreció también la condición de refugiado, pero con la intención de regresar pronto a Bolivia "con más fuerza y energía", tras haber renunciado a la Presidencia forzado por la presión de opositores y del Ejército.
































