¿Tenía fortuna Felipe, el duque de Edimburgo, el príncipe consorte de la riquísima reina de Inglaterra? La respuesta es complicada: sí para los estándares del 99% de los seres humanos, no para los del 1% restante. Tras los problemas de su familia destronada y exiliada, Felipe de Edimburgo no tenía patrimonio personal digno de mención hasta que se casó con la futura reina. Incluso las pocas joyas que había conseguido sacar de Grecia su familia durante el exilio se usaron para el regalo de compromiso con Isabel. Y, sin embargo, se estima que ha muerto con una fortuna cercana a los 12 millones de euros, muy alejada de los 25 millones de euros que le atribuían algunas fuentes.


































