Los incendios forestales que empezaron hace una semana en la zona de exclusión de Chernobyl siguen arrasando la zona, a pesar de la lucha de cientos de bomberos ucranianos que tratan de sofocar las llamas mientras se exponen a un incremento de la radiación. Las autoridades decidieron triplicar el número de efectivos enviados a la zona desde el lunes pasado para hacer frente al fuego, que provocó una gran columna de humo, llegando a los 400 hombres afectados a la tarea.
































