Irán reivindicó este domingo un ataque aéreo y naval contra dos grandes plantas de aluminio del Golfo: EMAL, en Emiratos Árabes Unidos, y ALBA, en Bahréin. La operación fue atribuida por la Guardia Revolucionaria, que presentó ambos objetivos como instalaciones ligadas a la industria militar y aeroespacial de Estados Unidos.



































