Según estadísticas oficiales, 117.000 de los egipcios que se casaron en 2018 no habían cumplido los 18 años. Pero las cifras resultan poco creíbles. Unicef sitúa a Egipto -cuya población supera los 100 millones de habitantes- en el puesto número 13 de matrimonios infantiles. "Es un fenómeno muy amplio que presenta varias modalidades. Una de ellas son los conocidos como matrimonios turísticos que no son registrados ante ningún tribunal", advierte Abu Dayyeh. Un tipo de matrimonio fugaz vinculado a los meses de verano en los que los hombres procedentes del golfo Pérsico optan por trasladarse a Egipto, donde pagan a las familias de las niñas a cambio de uniones no oficiales que son interrumpidas poco después. El matrimonio infantil está, además, asociado a la violencia de género, un auténtico tabú en la sociedad egipcia, y la mutilación genital femenina que se sigue practicando ilegalmente por profesionales sanitarios.