La agencia manifestó además su temor a que la propagación del coronavirus esté impulsada por personas de 20, 30 y 40 años, muchas de ellas ignorantes de su infección, lo que supone un peligro para los grupos de población vulnerables. La presión de Tedros para que las naciones se unan a COVAX se produce cuando la Unión Europea, Gran Bretaña, Suiza y Estados Unidos están firmando acuerdos con empresas que prueban posibles vacunas. Rusia y China también están trabajando en inmunizaciones, y la OMS teme que los intereses nacionales puedan obstaculizar los esfuerzos globales.