El Papa renunciará un año más a pasar los meses de julio y agosto en la villa pontificia de Castel Gandolfo, un palacio fortificado del siglo XVII, a orillas del Lago Albano. Francisco permanecerá en la habitación 201 del segundo piso de la Casa Santa Marta, donde reside habitualmente, trabajando, aunque con un ritmo más pausado como ha hecho todos los veranos anteriores desde que fue elegido pontífice.
































