Las protestas de organizaciones populares de Perú contra la presidenta Dina Boluarte, que en una primera fase dejaron alrededor de 70 muertos en la represión policial y militar, se reanudarán el próximo miércoles con una llamada "toma de Lima", esperada con singular expectación. Aunque medios de prensa estiman que unas 30.000 personas podrían llegar a Lima desde el interior, especialmente desde los Andes sureños, analistas estiman que el número será muy inferior, pues en varias zonas, según definió el politólogo de la ciudad de Trujillo Martín Ueda, "el ambiente está apagado".



































