La lluvia no aguó el ambiente mientras la multitud, casi todos con el atuendo tradicional de camisa y pantalón blanco y pañuelo y cinturón rojo, abarrotaba la pequeña plaza del ayuntamiento para el acto de mediodía. Tras el lanzamiento de cohete que dio inicio a las fiestas, los asistentes siguieron rociándose unos a otros con vino tinto.


































